¿Por qué TORO se centra en América Latina?

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Si hablamos de avanzadilla, vanguardia, liderazgo e innovación en materia minera, sin duda estamos poniendo el foco sobre América Latina. La actividad minera en la mitad sur del nuevo continente es toda una revolución que actualmente tiene el control de un tercio de la producción minera del mundo.

Aunque no todos los países sudamericanos estan entre los primeros en la materia, como el caso de Argentina o Colombia, que aún pelean por despuntar, la capacidad productiva de otros como Perú, Chile, México y Brasil se encuentra en la punta de lanza del mundo, especializándose cada país en un mineral concreto.

En el caso de Chile, su fuerte es el cobre. El país cuenta con varios proyectos de relevancia mundial, entre los que destacan Expansión Andina 244 y Codelco. A día de hoy, sus explotaciones más rentables del material y con mayor inversión. La idea es que la producción suba de las 244.000 toneladas de cobre que se producen actualmente a 600.000 en un plazo máximo de 30 años. Por detrás le sigue el proyecto Cerro Casale, de Barrick Gold, que se encuentra en una de las zonas con mayor potencial minero del país, la región de Atacama. Otro de los proyectos a destacar es Quebrada Blanca Hipógeno, de la mina propiedad de Teck, en la Región de Tarapacá, que con la explotación de los recursos de sulfuros primarios prolongará la vida útil de la mina por unos 39 años más.

Por otra parte, Perú va ganando notoriedad frente a los otros países poco a poco. En los últimos años se ha consolidado como una potencia polimetálica, con el cobre como base principal de su producción. Entre los proyectos más interesantes de la nación, destaca sobre todo el de Las Bambas, de la que tras una inversión de casi 10.000 millones de dólares en 2015 se espera un rendimiento de 460.000 toneladas de cobre por los primeros diez años, con una vida útil de otros diez.

Por último, Brasil se perfila desde hace varios años como el gigante del hierro. Brasil cuenta con los mayores yacimientos de este metal en todo el mundo y está sabiendo explotar esta ventaja. Prueba de ello es el proyecto Carajás S11D de Vale, que tuvo una inversión inicial de casi 20.000 millones de dolares, y de la que se ha conseguido una producción de 90 millones de toneladas por año tras el desarrollo de la mina.

Con proyectos de este tipo y los que vendrán cuando los países con un proceso más lento alcancen la plenitud de su producción minera, América Latina apunta a ser la zona más importante del sector durante varias décadas. De hecho, hemos hablado de proyectos planificados a treinta años. En TORO sabemos del potencial de estas explotaciones y no dudamos que para cualquier empresa relacionada con la minería que quiera expandirse a nivel internacional este debe ser el foco principal de su trabajo. De esa necesidad nacimos.

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