Mina a cielo abierto o mina subterránea: ¿cuáles son sus diferencias?

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La tipología de minas es extensa, pues se pueden clasificar según multitud de factores. Aunque dos de las más conocidas son las minas a cielo abierto y las minas subterráneas. ¿Sabrías decirnos las principales diferencias o en qué consiste cada una? En TORO Mining hemos hecho un repaso básico para que salgas de dudas en este artículo.

Minería a cielo abierto

Las explotaciones mineras que tienen lugar en la superficie se denominan a tajo o a cielo abierto. Estos yacimientos brotan en la superficie o a una profundidad pequeña. Surgieron a mediados del siglo XVI y se utilizan en todo el planeta. Para hacer una mina a cielo abierto hay que hacer una excavación previa del terreno que rodea a todo el yacimiento, ya sea con maquinaria o con explosivos. Todo el material que no se aprovecha se denomina estéril y se guarda para restaurar la zona cuando la mina esté agotada.

Es un tipo de minería rentable cuando el terreno es arenoso o delicado –donde no es posible la minería subterránea– o cuando el yacimiento no es demasiado profundo. Los costos de trabajo son menores y permiten la utilización de gran maquinaria. Además no se precisa iluminación artificial y los sistemas de seguridad son mejores para los trabajadores.

Tipos de minas a cielo abierto

Canteras. Suelen ser pequeñas y los materiales que se explotan no necesitan un fuerte tratamiento posterior. De estas se extraen áridos, rocas industriales y ornamentales, y se utilizan esquemas de bancos y bermas para su explotación.

Descubiertas. Minas casi horizontales, a una cota constante.

Cortas. Se suelen excavar con perforación y voladura en forma de cono invertido. Suelen ser de metales o carbón.

Aluviones. Explotación de depósitos de arena para oro, piedras preciosas y otros elementos.

Minería subterránea

Cuando hablamos de explotación de recursos debajo de la superficie de la tierra estamos ante un ejemplo claro de minería subterránea. Estas nacen tras el descubrimiento de una concentración de mineral con un valor económico interesante para compensar la construcción de una mina. Por norma general, este tipo de explotaciones se realizan cuando no es posible la extracción de mineral a cielo abierto, sea por motivos ambientales o económicos.

Las minas de superficie excavan de arriba hacia abajo, un método que puede volverse ineficiente a profundidades superiores a los sesenta metros. Este tipo de minas suelen tener elementos en común, como los ejes de ventilación con los que se eliminan los humos tóxicos de las perforaciones, las rutas de escape y los ejes de acceso para bajar tanto el equipo como los propios trabajadores, los túneles por los que se transporta el mineral o los sistemas de comunicación con los que se envía la información entre la superficie y los niveles inferiores de la mina.

Tipos de minas subterráneas

No obstante, no existen dos minas iguales. Hay factores como la orientación del yacimiento, las características geológicas subterráneas o el tipo de mineral a extraer, que influyen en las decisiones de diseño de la mina. Sin embargo, sí podemos destacar tos tipos de minas subterráneas, los pozos mineros y las minas de montaña.

Pozos mineros. Se trata de excavaciones situadas por debajo del nivel del terreno, habitualmente en valles y otras planicies. Estos pozos se excavan de forma vertical o algo inclinados y muchos de ellos se encuentran debajo del mar. El riesgo de derrumbes es muy frecuente y para extraer el agua se instalan bombas.

Minas de montaña. Al contrario que en los pozos, en este tipo de explotaciones se utilizan –en la mayoría de casos– pasillos horizontales. Se excavan en las laderas de la montaña. Como desagüe basta con usar la fuerza de la gravedad.

Ventajas y desventajas de las minas subterráneas y a cielo abierto

Con el uso de la minería subterránea se disminuye el impacto contaminante en las zonas cercanas a la mina, ya que no se ocasionan grandes daños en el área exterior de la misma. Además, no es necesario el uso de explosivos para romper el suelo. Se perfora de forma más directa, evitando la exposición de los residuos generados en las explosiones al aire libre. A su vez, no se perturban las superficies como bosques, tierras agrícolas, ríos y áreas residenciales. Por norma general, este tipo de minas garantizan una vida más larga de la explotación.

Sin embargo, la minería subterránea requiere mayor capital económico que la minería a cielo abierto para su explotación. Un capital que se invierte, en su mayoría, en los preparativos para realizar las perforaciones, la seguridad de los trabajadores y la instalación de métodos de ventilación efectivos. La explotaciones subterráneas tienen más peligro para los mineros al estar expuestos a derrumbes, gases y otras sustancias tóxicas. Esto implica un mayor costo salarial para las compañías. La productividad también se limita, ya que no se pueden utilizar máquinas tan grandes como las usadas en la minería a cielo abierto.

 

 

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